La corrosión es uno de los principales desafíos en instalaciones industriales, especialmente en sectores donde el contacto con productos químicos es constante. Para evitar el deterioro de estructuras metálicas y de hormigón, se utilizan revestimientos anticorrosivos que forman una barrera protectora frente a ambientes agresivos.
¿Qué es un sistema de revestimiento anticorrosivo?
Un revestimiento anticorrosivo está compuesto por una o varias capas aplicadas sobre la superficie del sustrato (acero, hormigón, PRFV, etc.) que cumplen funciones de resistencia química, mecánica y de impermeabilización.
Principales sistemas utilizados
- Sistema FIBERGLASS: Basado en resinas de alto desempeño y reforzado con fibra de vidrio. Recomendado cuando se requiere máxima resistencia química en equipos nuevos o reacondicionados.
- Sistema FIBERCOTE: Formado por morteros antiácidos reforzados. Utilizado en pisos industriales, diques de contención y bases de equipos sometidos a exigencias mecánicas elevadas.
- Sistema FIBER-BRICK: Incluye un recubrimiento cerámico con barrera química para ambientes de corrosión extrema.
- Sistema FLAKECOAT: Utiliza escamas de vidrio y está orientado a condiciones de servicio moderadas, como salpicaduras y vapores.
Consideraciones técnicas
La elección del sistema dependerá del tipo de producto químico, la temperatura de trabajo, el esfuerzo mecánico y el tipo de sustrato. Una correcta preparación de superficie y aplicación es fundamental para garantizar la durabilidad del sistema.